Inicio Balonmano Eduardo Gurbindo: “Estar en el Europeo es un subidón y me...

Eduardo Gurbindo: “Estar en el Europeo es un subidón y me motiva para seguir”

“El tercer oro consecutivo es un reto bonito, pero la presión ya viene de serie”

MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

El navarro Eduardo Gurbindo no esconde el “subidón” que le supone volver a disputar una gran cita internacional con la selección española de balonmano, el Campeonato de Europa de Hungría y Eslovaquia que da comienzo este jueves y donde tienen “el reto bonito” de conquistar el tercer oro consecutivo, aunque eso no les supone presión porque esta “”ya viene de serie” en un equipo al que “hay que darle mucho valor por lo que ha hecho estos últimos años”.

“Estoy con muchas ganas, es una experiencia más en la espalda. Durante el último Europeo y el último Mundial tuve una lesión bastante larga de la que salí y el hecho de volver a contar para los Juegos y otra vez para este Europeo siempre ayuda y me motiva para seguir. Ya tengo 34 años, todos sabemos que la carrera deportiva de uno se va a acabando y que estos son los últimos años, pero los quiero disfrutar a tope y esto me da un subidón”, se sinceró Gurbindo en declaraciones a Europa Press.

El navarro, que atesora 146 internacionalidades, debutó con los ‘Hispanos’ de la mano de Valero Rivera en 2009 y vivió su primera gran cita en el Europeo de 2010, contando desde entonces también para Manolo Cadenas y para Jordi Ribera. “Eso es una ilusión porque con cada uno es un reto diferente y una forma de jugar diferente”, admitió.

“Es verdad que en algunos campeonatos no he podido estar por lesión o porque no han contando conmigo, pero sí que he disfrutado de muchos, de conocer muchas experiencias y de coger medallas. Son once años llenos de cosas positivas y me gustaría que siguiese un poco más porque siempre es una alegría y un honor venir aquí, y ver las ganas y como disfrutamos”, añadió el lateral.

Miembro del equipo campeón de Europa en 2018, Gurbindo se centra ahora en brillar en la defensa del título logrado hace dos años. Si lo logran, igualarán lo conseguido por Suecia entre 1998 y 2002, pero ni eso ni el ser los actuales campeones les una responsabilidad extra porque “cada campeonato es diferente”. “Es un reto bonito, pero la presión ya viene de serie. Cada uno, a nivel individual y grupal, es exigente y sabemos a lo que venimos y a lo que queremos aspirar, sin meternos más presión de la debida”, indicó.

“Tenemos que ir partido a partido. Veremos como se desarrolla el campeonato porque el debut te pone un poco en tu sitio y luego es ir evolucionando. Empezar ganando es importantísimo para coger confianza porque son nueve partidos hasta la final y suena fácil, pero está el cansancio, la preparación o el hecho de que pierdas un partido y hay que saber sobreponerse. En un campeonato de 18 días hay momentos buenos, pero también malos, que es los que el equipo debe estar más unido”, recalcó el de Pamplona.

El internacional sí tiene claro que tienen “el reto y la ilusión de seguir ahí arriba”, pero sin olvidar que “cada año que pasa es más difícil conseguir medalla”. “Sobre todo en un Europeo, donde no hay un rival fácil, todos se refuerzan y el balonmano cada vez es más físico”, apuntó.

“HAY QUE VER COMO ALGO NORMAL EL RELEVO GENERACIONAL”

Además, los ‘Hispanos’ han afrontado “un cambio” porque ya no están Raúl Entrerríos, Viran Morros, Dani Sarmiento y Julen Aginagalde, además de los hermanos Dujshebaev, y han llegando nuevos jugador que “aunque tienen falta de experiencia la suplen con ganas e ilusión”. “Estamos preparados y unidos, lo que hagamos, para bien o para mal, será como equipo”, remarcó.

En este sentido, Gurbindo quiere restar importancia a este relevo, en primer lugar porque Ribera “es un entrenador que sabe exactamente lo que quiere y que además de trabajar con la Absoluta lo hace con la cantera”. “Toda la gente que va integrando viene con el sistema aprendido y con los conceptos claros y es más fácil”, puntualizó. En segundo lugar, porque el relevo “es algo lógico”. “No creo que haya que tener muchas dudas o pensar que es difícil, sino verlo como algo normal”, remarcó.

“Yo he jugado mucho con Raúl, Viran, Dani y Julen y ahora también es un reto hacerlo con otros y adaptarme a situaciones diferentes, es positivo y me gustan este tipo de cosas. Todos los cambios son complicados, no sólo para España, y esa gente nueva debe tomar más responsabilidad y coger experiencia”, subrayó el jugador del Dinamo Bucarest.

Además, la actual campeona de Europa destaca por ser un bloque y no por sus individualidades. “Si no es la que más equipo es, una de las que más”, reconoce el navarro, que no esconde que otras selecciones “tienen gente muy potente e individualmente muy buena que puede marcar 8 ó 9 goles”, pero a los que les puede pesar al final que “juegan 50 minutos por partido”.

“En España, hace muchos años teníamos gente más determinante y físicamente superior, pero ahora todos somos de un perfil parecido y todos aportamos nuestro granito de arena para que el resultado sea bueno”, explicó el lateral, que también sabe que “cada partido es a vida o muerte” y que por eso son tan importantes “las rotaciones” que son tan características en el combinado nacional. “Cada minuto que se descansa, cuenta, y llegar a la fase final fresco es una garantía”, recalcó.

“LA TRAYECTORIA DE ESTA ÚLTIMA DÉCADA ES BRUTAL”

Y dentro de un calendario “muy exigente”, con la tercera gran competición en un año tras el Mundial y los Juegos, “más todo lo que se lleva detrás a nivel de clubes”, el lateral navarro pide dar “mucho valor a lo que ha hecho esta selección en los últimos años”. “Como en la mayoría de los casos, si ganas una medalla eres bueno y si no eres malo, pero desde 2012 lleva en semifinales y ganando medallas en cuatro Europeos seguidos, es una trayectoria brutal lo que se ha hecho en esta última década”, detalló.

Finalmente, a nivel personal, confiesa que no le importaría acabar su carrera en un balonmano español que dejó en 2016. “Mentiría si digo que no lo he pensado. Tengo ahora tres años en el Dinamo y luego hemos hablado un poco con la familia de volver, pero no sabes como vas a estar dentro de dos años físicamente, si tendré ganas o la oportunidad de seguir en un buen equipo, o si sacrificas esos dos últimos años y por ejemplo volver a Pamplona y jugar más tranquilo en casa”, expresó.

“Lo he valorado todo, pero quedan aún dos años y medio y quizá es mejor ir poco a poco y verme como estoy física y anímicamente y si me apetece seguir. Me hace ilusión estirar mi carrera lo máximo posible siempre y cuando no me arrastre en la pista”, sentenció con una sonrisa.