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El K4 español ultima la preparación de su embarcación en Portugal

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MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

El K4 español formado por Saúl Craviotto, Marcus Cooper Walz, Carlos Arévalo y Rodrigo Germade ultima estos días en Montebelo (Portugal) la preparación de la embarcación con la que aspira a conquistar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio, con ajustes en reposapiés y asientos.

El equipo se quedó sin embarcación tras un accidente de tráfico ocurrido hace semanas, cuando una racha de viento hizo que se soltara el remolque que transportaba los barcos, que quedaron dañados encajados en la mediana de la autopista con comunica Asturias y la Meseta.

Ahora, el técnico del K4 500, Miguel García, supervisa los cambios, «pequeños detalles en el ajuste de reposapiés y asientos». «Van a mejorar la comodidad del deportista para intentar que se exprima a fondo, si bien el diseño del casco es el mismo», apuntó.

«El proceso se alargó un poco más porque aprovechamos para hacer alguna modificación sobre lo que había en la base de la anterior. Hicimos una primera aproximación en Trasona, hasta donde el fabricante se desplazó un par de días, y ya estamos terminando de testar la embarcación casi definitiva. Ahora iremos a la fábrica de Nelo, que está aquí muy cerca de Montebelo, donde haremos los últimos ajustes y en los próximos días acabamos de cerrar el proyecto», indicó.

También trabajan en la «mejora del deslizamiento del barco pensando en la distribución de los pesos» de los deportistas. «Ahora ya queda poco tiempo, no es posible hacer cambios extraordinarios, pero hemos introducido algunas variaciones que están funcionando», expresó.

«Para nosotros es una ilusión importante estar desarrollando una embarcación de cara a los Juegos, además el fabricante está muy ilusionando e implicado», apuntó García, satisfecho por el comportamiento de la embarcación en el test realizado ante un «rival exigente» como la selección lusa.

El cuádruple medallista olímpico Saúl Craviotto, marca -primer ocupante- de la embarcación, explicó que el molde de la embarcación es «muy parecido al anterior». «Vamos muy cómodos. Estamos ultimando sobre las posiciones, la diferencia de peso, la longitud de piernas, a estos niveles tenemos que ir al detalle», reveló.

Además, el catalán confesó que se siente «muy cómodo» y «entrenando muy bien» con el barco nuevo. «Estamos muy centrados en los Juegos, para los que quedan ya menos de 100 días, y nos encontramos muy ilusionados y con muchas ganas», añadió.

Por su parte, Marcus Cooper Walz, campeón olímpico en K1 1.000 en Río 2016, reconoció que su primera impresión al probar la embarcación fue «bastante buena». «Son muchos detalles que cuidar. La conclusión es que genial. Le habíamos cogido mucho cariño anterior, es una pena que se estropeara, aunque con la nueva estamos muy contentos desde el principio, y muy adaptados; pinta muy bien», apuntó.

Respecto a las sesiones de entrenamiento con la selección portuguesa, Cooper Walz se mostró «encantado» de poder entrenar «con un barco duro, de buen nivel», con el que los españoles se llevan «muy bien personalmente». «Es un gusto entrenar con ellos, parece que sacamos un extra de calidad», indicó el balear, que ha cambiado su posición en la embarcación, adelantando su puesto del tercero al segundo. «Fue idea del entrenador y vamos mejor. Empezamos a probar por temas técnicos y la manera de palear, nos convenció ya desde el principio», subrayó.

El gallego Carlos Arévalo también se mostró encantado con la nueva embarcación. «Noto un pequeño cambio, sobre todo al arrancar, que vamos más enganchados. Corre muy bien, vamos muy cómodos. El barco responde muy bien, nos deja sensaciones magníficas, en especial en el deslizamiento que se nota después de la salida y en el momento en el que hay coger máximo pico de velocidad. A la embarcación solo queda la pintura, le falta ponerle los colores de España y llevar esos colores a lo más alto», advirtió.

En alusión a la permuta de posición con Cooper Walz, Arévalo, actual subcampeón mundial de K4 500, reconoció que se siente «genial». «El técnico ha valorado que mi mejor sitio es el 3, no he notado diferencia, y me ha adaptado muy rápido», desveló.

Por último, el también gallego Rodrigo Germade, diploma olímpico en Río 2016 en K4 1.000, aseguró que a este barco «le cuesta menos arrancar». «Está bastante ajustada», desveló, reconociendo que «se han notado» todos los estudios realizados para obtener el mejor resultado, ya que los pesos están «más equilibrados». «Lo que le falta ahora a la embarcación es más en el sentido estético, porque el resto está bastante pulido ya», apuntó el palista de Cangas do Morrazo, que ocupa la cuarta posición en la tripulación.